miércoles, 15 de marzo de 2017

LA MIRADA Y LA PALABRA.



Elefante portando un castillo. San Baudelio de Berlanga ~ Gerardo Diego







– Que no.
– Sí, madre que sí.
  Que yo los vi.

Cuatro elefantes
a la sombra de una palma.

Los elefantes, gigantes.
– ¿Y la palma?
– Pequeñita.
– ¿Y qué más?
¿Un quiosco de malaquita?
– Y una ermita.

– Una patraña,
tu ermita y tus elefantes.
Ya sería una cabaña
con ovejas trashumantes.

– No. Más bien una mezquita,
tan chiquita.
La palma
me llevó el alma.

– Fue sólo un sueño, hijo mío.
– Que no, que estaban allí,
yo los vi,
los elefantes.
Ya no están y estaban antes.

(Y se los llevó un judío,
perfil de maravedí).



La imagen corresponde al elefante de San Baudelio de Berlanga que hoy en día ya no está allí sino en el Museo del Prado. De ahí el poema de Gerardo Diego “Sí, madre que sí / Que yo los vi…/ que estaban allí”.

Las pinturas, de técnica mixta al fresco y al temple, fueron arrancadas en los años veinte. León Leví compró los murales a los propietarios, un grupo de vecinos de Casillas de Berlanga. De las 23 pinturas sólo seis se encuentran en el Museo del Prado desde 1957 procedentes del Metropolitan de Nueva York en calidad de “depósito temporal indefinido”. El Metropolitan también recibió como intercambio el ábside románico de la Iglesia de San Martín de Fuentidueña (Segovia) que se exhibe, piedra a piedra, en el Cloister.


En la actualidad San Baudelio de Berlanga se puede visitar y, a pesar del expolio, conserva muchos restos. Sin duda merece la pena acercarse a Soria y contemplar esta original ermita mozárabe.